
En un deporte donde la precisión lo es todo y el margen de error prácticamente no existe, irrumpir con apenas 17 años no es algo común. Sin embargo, Diego Mendeztorres ha comenzado a hacerse un lugar en el automovilismo con una progresión que no ha pasado desapercibida. Su reciente incorporación a Escudería Telmex Telcel marca un punto de inflexión en su carrera.
Más que un simple cambio de estructura, su llegada representa el acceso a uno de los programas de desarrollo más sólidos de Latinoamérica, responsable de impulsar a pilotos hacia escenarios internacionales. Integrarse a este entorno implica elevar el nivel de exigencia, pero también contar con respaldo técnico, formación integral y exposición competitiva constante.
Resultados que abrieron la puerta
El ascenso de Mendeztorres no responde a una apuesta a futuro, sino a resultados concretos. Durante 2024 compitió en la categoría Legend Cars en Estados Unidos, donde demostró rápida adaptación. Pero fue en 2025 cuando consolidó su nombre en el paddock tras su incursión en Late Model Stock, una de las divisiones más competitivas del automovilismo formativo.
Ahí, logró una victoria en apenas su segunda participación, un resultado que va más allá del talento natural: refleja capacidad de lectura de carrera, control bajo presión y madurez competitiva.
Un entorno clave para su desarrollo
El crecimiento del piloto mexicano también ha estado respaldado por figuras relevantes del automovilismo nacional, como Jimmy Morales, y por el acompañamiento de Rogelio López, quien funge como mentor en su proceso.
Con su integración a la escudería, Mendeztorres enfrentará una dinámica distinta: entrenamientos más rigurosos, mayor exposición mediática y competencia interna constante. Un entorno que exige resultados inmediatos, pero que también acelera el aprendizaje.
Preparación en el corazón del automovilismo
Como parte de esta nueva etapa, el joven piloto iniciará un programa intensivo en Carolina del Norte, uno de los centros más importantes del automovilismo en Estados Unidos. Allí, la formación se basa en competencia continua: cada sesión en pista representa una oportunidad de ajuste, corrección y evolución.
Este proceso será determinante en su siguiente objetivo: integrarse a la parrilla de NASCAR México como piloto oficial, un paso que podría abrirle camino hacia categorías de mayor alcance internacional.
Una base construida desde el kartismo
Antes de su paso por Estados Unidos, Mendeztorres forjó su desarrollo en el kartismo, donde acumuló dos campeonatos nacionales, un subcampeonato, 10 victorias y 17 podios. Más allá de los números, ese proceso le permitió construir una base técnica sólida y una mentalidad competitiva clave en el automovilismo.
Un talento en ascenso
Hoy, su nombre comienza a posicionarse entre las promesas del deporte motor en México. Su evolución ha sido rápida, pero también consistente. En un entorno donde las expectativas suelen ser altas, el piloto ha optado por enfocarse en el corto plazo: carrera a carrera, vuelta a vuelta.
Su llegada a Escudería Telmex Telcel no representa una meta cumplida, sino el inicio de una etapa más demandante. Una fase en la que cada oportunidad puede marcar la diferencia.
Por ahora, lo evidente es que, con apenas 17 años, ya ha dado un paso que muchos tardan años en alcanzar. Y todo apunta a que su progreso aún está lejos de detenerse.




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