
El Inter Miami sufrió una dura derrota por 5-3 frente al Chicago Fire, en un encuentro postergado de la Major League Soccer (MLS) disputado este martes. El equipo dirigido por Javier Mascherano mostró una de sus peores actuaciones de la temporada, en un partido marcado por desajustes defensivos, desconexión colectiva y un Lionel Messi apagado.
El conjunto visitante sorprendió desde temprano. A los 10 minutos, Dje Davilla abrió el marcador con un cabezazo tras un tiro de esquina. Poco después, Jonathan Dean amplió la ventaja con la complicidad del portero Óscar Ustari, y sobre el final del primer tiempo, Romenigue Kouame puso el 3-1 parcial. El único tanto de las Garzas en esa etapa llegó gracias a Tomás Avilés, quien descontó en una jugada de balón parado.
En el complemento, Inter Miami reaccionó con los cambios y la inspiración de Luis Suárez, autor de dos goles que acercaron a su equipo en el marcador. Sin embargo, la ilusión duró poco. Justin Reynolds y el juvenil Brian Gutiérrez sentenciaron el encuentro con dos anotaciones que sellaron el triunfo visitante.
Messi, lejos de su mejor nivel físico y futbolístico, no logró pesar en el desarrollo del juego, mientras que Rodrigo De Paul tampoco encontró claridad en el mediocampo. La falta de contundencia en las áreas y los errores defensivos terminaron costando caro.
“Es un partido donde claramente el responsable del planteo soy yo. Pensamos un juego y salió totalmente diferente. Tuvimos riesgos que no pudimos controlar”, reconoció Mascherano en conferencia de prensa tras el partido.
Pese al resultado, Inter Miami mantiene asegurada su clasificación a los playoffs de la MLS, aunque la derrota genera dudas de cara a la recta final de la temporada, en la que también busca repetir el título del Supporters’ Shield conseguido en 2024.





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